Recapitulación sobre la crisis 3-XI-09
La crisis salpica a muchos, pero hiere a unos pocos. Como crisis crediticia que es, está haciendo estragos entre los que tienen una balanza de pagos deficitaria de forma crónica. También puede herir, a aquellos que tengan un sistema financiero demasiado grande para la moneda de su país.
Los salpicados, son todos aquellos que prestan y aquellos que dependen de ayudas ; las dudas de como entraría la crisis, ha afectado a todos en mayor o menor medida, pero parece que se va decantando.
Entre los de balanza de pagos negativa de forma crónica o continuada, tenemos a EEUU, UK, Eire y España.
Si saben de alguno más. escribirme.
De los que tienen un sector financiero muy grande para un pequeño país, con moneda propia, tenemos dos casos, Islandia (que ya explotó) y Suiza.
La crisis obligará a una reducción del sistema financiero, pues está hiperdimensionado, lo que afectará a los grandes centros financieros y a los llamados paraísos fiscales.
Lo de Europa del este, puede ser fácilmente solucionáble (comparativamente hablando), aunque algún país prestamista, puede salir muy salpicado (Suecia por ejemplo, con los países Bálticos)
Los de balanza de pagos negativa, no empezarán a salir hasta que equilibren su balanza de pagos. Para ello, dos pueden recurrir a dejar que se caiga su moneda ( y que remedio) EEUU y UK,, pero deberán contar con una reducción muy sustancial de sus sistema financiero.
Irlanda y España, carecen de la posibilidad de manejar la moneda, lo que les obligará a una reducción del gasto (público y privado) a cara de perro, sin descontar una reducción salarial; en ambos casos tendrán que plantearse, además de grandes cambios de mentalidad, qué se puede hacer, para aprovechando todo el ladrillo y la estructura que no se pueda mantener.
Los casos italiano, griego y portugués, no tengo datos suficientes.
Los países emergentes, serán los grandes beneficiados.
Los países que más sufrirán, si se aprenden bien la lección y hacen los cambios necesarios, se encontrarán dentro de 15 años, no ya jugando por los puestos preeminentes, sino jugando en otra liga.