Hoy 5 de Marzo, rendido el ejército del CITI BANK……

y es que, ha bajado de un dolar; si permanece un tiempo por debajo del dolar, podría tener que dejar de cotizar en la bolsa de Nueva York o reducir el número de acciones para aumentar su valor; todo un simbolo.

Nuestros dirigentes, todavía no saben lo que se les acerca, aunque algunos sospechan que nada bueno (para ellos); no saben que hay que hacer; se mueven por tanteos.

La sangría de hoy y la de estos días, me ha confirmado el cambio de fase. La bolsa y otras estructuras económicas, han perdido la esperanza, lo que arrastra la cotización.

Les recomiendo el juego de predecir, cuando una entidad bancaria va a tocar «suelo» en bolsa.

Algunas, como estas, antes de Semana Santa: BKIR, ALBK, LLOY, RBS , FITB, HBAN, UCG, C

y esta si que va a ser una Semana Santa de Dolor para muchas entidades.

Llevo un mes de experiencia personal, sobre las normas y sus desajustes, sean o no económicas.

Dos perros, me han matado cinco corderos; denuncia a la G. Civil, al Seprona y al Ayuntamiento; primero por teléfono y luego por escrito; me encuentro en medio de un absurdo.

La G. Civil y el Seprona, hacen acto de presencia, pero como no coinciden con las visitas de los perros, no pueden hacer nada; del ayuntamiento nada de nada, pero casualmente es el responsable de los perros abandonados.

Como estamos en un mundo «mmmuuuuy bonitoooo», no podemos matar a los perros; si mato a los perros y llamo al Seprona, para ver si tienen o no chip y saber su dueño, ellos tienen la obligación de multarme por matar al animal; lo cual origina, que o les capturo vivos o no sabré quién es el dueño, sin pagar la multa; si te tienes que defender o defender a tus animales, tienes que expantarles o si le matas, que nadie se entere.

Normas imbéciles las habrá siempre; pero antes nadie se metía con lo que tú hacías con tu perro o con el del vecino; en caso de discusión entre vecinos, estaban los tribunales.

Ahora una avalancha de normas, que adquieren en ciertos contextos, caracter de parkinson cerebral, no tienen un mecanismo de corrección o ajuste y es esta falta de ajuste la que realmente provoca los problemas.

Conocí a un concejal de un pequeño pueblo, que había plantado árboles; un ciervo se encaprichó de su plantación; se presenta ante la autoridad correspondiente y le dicen:

Coja esta caja de cohetes, para ahuyentar al ciervo; bien. Pero para dispararlos, debe llamar al guarda, porque este debe estar presente. Mire, déjelo que me lo tengo que pensar. El ciervo nunca volvió a molestar.

Una explotación de 300 vacas de leche, es correcto que no pueda enterrar sus animales en la finca, porque sería un inmenso cementerio animal; se hace la norma y dejan ilegales a todos los ganaderos que tienen sus reses en el monte, pues ellos no pueden bajar hasta una carretera al animal, en muchos casos.

Que para el consumo humano, se hagan unos controles sobre la carne y mataderos es correcto; pero que si tu matas un ternero para consumo de casa, estas fuera de ley, me faltan palabras para expresar lo que siento, sin herir susceptibilidades.

¿Qué tiene que ver esto con la crisis? El control de normas; no es que no haya normas, quizás hay demasiadas, sino que no hay mecanismos de retroalimentación, que permitan su ajuste y funcionamiento.

En el caso de los perros, el afectado tendrá que solucionar como pueda su situación de forma extraoficial, pero quedará abierto un mecanismo para que la gente no controle a sus animales.

En el de los animales muertos, la realidad se impone y si no has «visto» a tu animal muerto, ni lo ven los vecinos, con un poco de suerte se los comen los animales, que tambien tienen derecho; y si ven a muchos buitres por la zona y se presenta un agente, puedes llegar a exigir que te paguen el animal, porque los buitres te lo han matado.

El ganadero que mata su cordero, si lo hace legalmente, le puede salir muchísimo más caro que si lo compra y eso poniendo él el animal; permiso y tasa de tranporte; transporte; matadero; transporte a casa en camión frigorífico; todo esto para un animál que en el  mercado no te pagan 30€.

Este problema lo tiene también la economía. Las normas y su contról.

Problemas políticos y de otra índole, evita que se proceda de manera técnica y siempre con la coletilla de lo social, por lo menos aquí.

¿Cómo se puede usar un dinero del fondo de garantía, si una entidad «oficialmente» no ha sido intervenida?

Una vez, que retuerces la norma, lo haces ciento de veces, hasta que nadie entienda nada.

«La esperanza de un mundo mejor, pelea con el miedo al cambio»

 

Esta entrada fue publicada en La Gran depresión del 2008. Guarda el enlace permanente.

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