El gran secreto alquimista

En la edad media, los antecesores de los químicos actuales » los alquimistas», estaban en la búsqueda de la conversión del plomo en oro.

Creo haber dado con el secreto.

El secreto era, que no se refería exactamente a la Alquimia, sino a la Banca.

En la antigüedad (Edad Media) los documentos se sellaban con cera, lacre o plomo. Un ejemplo lo tenemos en la «Bulas» que vendía la Iglesia y que provocó el Cisma protestante, y que reciben el nombre (Bula) por la gota de plomo fundido (bula-bola), sobre la que se aplicaba el sello, que moldeaba el plomo y así identificaba a su emisor.

Cuando tenías que ir de viaje con doce monedas de oro, lo mejor era ir a la casa del judío (cambista, joyero, banquero…). Tu le entregabas tus doce monedas de oro, el te entregaba el documento con su sello, todo esto después de haber acordado la comisión.

Con ese documento realizabas el viaje y te presentabas en la casa de otro judío en el sitio de destino, que a la vista del documento, te entregaba las doce monedas y tu le pagabas la comisión acordada.

Cuando el número de documentos creció, estos se encontraron, con que siempre tenían documentos a la espera de ser cobrados o dicho de otra manera «tenían el oro que les habían entregado a cambio de un papel y una bolíta de plomo«.

Habían convertido el plomo en oro.

Esto es lo que el Jefe de Goldman Sachs (banco de inversión USA), ha llamado «hacer la obra de Dios«, porque crear es una de las potestades de Dios y ellos llegan a crear dinero.

Parece ser, que este fue uno de los secretos de los templarios, que antes de la guerra de los cien años, se convirtieron en los banqueros del rey de Francia, hasta que Felipe IV el Hermoso, en su intento de reunir dinero para echar a los ingleses, de la actual Francia, quiso hacerse con el tesoro del Temple, sin darse cuenta, que no era un tesoro físico sino una operativa bancaria, lo que dejó en muy mala posición financiera al comienzo de la guerra de los cien años, a la corona francesa.

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Acerca de Egui

Un maestruco en activo, con 33 años en activo y de momento y aunque parezca mentira, sin idea de jubilarse; cuido de una enorme finca y tengo una biblioteca. Como todo, la información caduca. Ya estoy jubilado con 38 años de servicio
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