Había defendido en otros escritos, la necesidad de un nuevo euro (por algún sitio le llaman el Neuro), lo que supondría aceptar una Europa a dos velocidades.
Salir del euro, supondría la muerte de muchas empresas con créditos exteriores en euros y no salir la axfisia de todo el sistema económico, menos los exportadores netos.
Dándole vueltas a la cabeza y cada vuelta tarda bastante, me encuentro con una vieja idea; ¿porqué se hizo desaparecer la peseta?¿era tan imprescindible o se eliminó por inercia burocrática?. Fuese lo que fuese, los cafés y refrescos, no hubiesen pasado de 100 pts a 1 €, como así ocurrió; que este me cobra un euro, me voy al de al lado, que me cobra 100 pts.
Repaso un poco la historia. En el s. XIX eran los bancos privados, los que emitían papel moneda (todavía en Inglaterra, algunos bancos están autorizados a emitir, aunque con tiradas controladas por el Banco de Inglaterra).
Los estados asumen esa función, en parte para estabilizar el sistema monetario (evitar la optimización excesiva de beneficios- estafa), pero sobre todo, como fuente importante de ingresos, cuando descubren la conversión del plomo en oro. Quizá sea este último factor, el que hace que sean eliminados “los competidores privados” en la emisión de papel moneda, pero que se introduce en la mente de tal manera, que damos por descontado que la introducción del euro, supone forzósamente, la eliminación de la peseta.
El pasar a manejar una moneda divisa, nos hace creer que manejamos mas riqueza de la real. Con la peseta, como no podías comprar por afuera nada, tenías que hacerte con una divisa (dólares, yenes o libras) y éramos conscientes de que solo unas pocas industrias y/o servicios eran capaces de “traer” divisas; ahora en cambio, creemos que cualquier empresa crea dinero/divisa, de ahí la cara de imcomprensión de algunos a lo que está ocurriendo.
A efectos de moneda/divisa, son más efectivos los esfuerzos de la “cenicienta de mochila y esquina”, convenciendo de sus servicios a un jubilado alemán, que un juez, que recibe su sueldo de los presupuestos del estado (central o autonómico).
Antes se notaba claramente; aunque la cenicienta solo veía pesetas, dábamos por descontado, que en su origen eran libras o marcos, pero ahora, solo vemos euros. Observen la balanza de pagos. Si esta es negativa, significa que están saliendo euros y al faltar estos, ocurre como cuando perdemos sangre, nos debilitamos de ahí la necesidad imperiosa de cortar la hemorragia, cosa que no arreglamos con transfusiones (más crédito). Podíamos no tener dólares y no poder importar, pero la economía de la peseta seguía funcionando. Ahora en cambio, podemos seguir importando (a nivel particular) aunque el país esté quebrado, si tengo un remanente de euros y la economía atascada por falta de “liquidez”.
Después de estas reflexiones, me puse partidario de tres monedas. El N€uro, el euro y la moneda nacional y en plan al principio, un poco de “tormenta de ideas”, unas monedas regionales. La clave en este lío es:
1- la moneda fuerte desplaza a la débil
2-se necesita una moneda que venda seguridad- es función la puede hacer el N€uro, que funcionase sin apalancamientos ni multiplicadores, un poco como los cheques de viajero o los cheques de ventanilla; sin monedas ni valores faciales bajos (aunque la mayor parte sería electrónico, todavía necesitamos la imagen).
3- el euro seguiría siendo la moneda comercial de la UE.
4- las monedas nacionales (peseta en nuestro caso), recuperaría su poder liberatorio absoluto, de forma temporal y hasta donde lleguen las leyes españolas, permitiéndose a continuación su uso cotidiano con el euro. No saldríamos de zona euro, solo sacaríamos la patita. La administración central y aquellas otras que así lo deseen, convertirían sus nóminas a pesetas y todas las deudas internas, tanto públicas como privadas.
5- las pesetas “regionales”, no servirían para la conversión de deuda, pero sí para el pago de nóminas, y obras y servicios convocadas a partir de ese momento.
La maniobra no sale gratis, solo termina de matar a las empresas que ya están muertas, las otras sufrirán pero saldrán adelante.
Pongo un ejemplo- BBVA por un lado perdería la diferencia entre el euro y la peseta en las deudas externas de la matriz, pero un euro debilitado por el N€uro; por otro lado ganaría, una fuerte limpieza del mercado (aumento de los depósitos en pesetas), un menor valor de los fallidos inmobiliarios patrios (en euros) y un mayor valor de los retornos exteriores. su cotización en euros caería, pero su balance en pesetas aguantaría, cosa que no se puede garantizar por la vía que va la economía.
Luego a esperar que cada moneda ocupe su lugar. Una en la operativa internacional; otra comercial; otras administrativas y otras de coleccionistas, románticos y lugareños.
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